La vuelta al cole es un trabajo en familia

Publicado por: Helena Sancho

Con el fin de las vacaciones llega la vuelta al cole y con ella las rutinas y quehaceres habituales que ello supone. Volver a madrugar, acostarse pronto, las actividades extraescolares, las tareas para casa, todo requiere de una compleja organización y responsabilidad, que siempre recae sobre los padres. Por ello, cada nuevo curso escolar que empieza, puede suponer una circunstancia verdaderamente estresante llena de conflictos en casa y grandes interrogantes. ¿ Cómo logramos ese equilibrio entre esfuerzo y recompensa para que nuestros hijos adquieran un buen hábito de estudio? ¿ Cúal es la mejor forma de acostumbrarles a una rutina semanal? ¿Que hacemos ante los primeros signos de problemas de rendimiento?. La falta de motivación para volver a una rutina de estudio dejando atrás horas estivales de actividad lúdica y  el cansancio acumulado por el cambio de ritmos biológicos que se produce al tener que acostumbrar de nuevo al organismo a unas rutinas de descanso menos flexibles, son las principales causantes de las quejas infantiles y problemas de comportamiento tras la vuelta a la escuela.

Os proponemos algunos consejos que os pueden ser muy útiles a la hora de enfrentar un nuevo reto familiar: la vuelta al cole.

Hacer los deberes, una batalla diaria

La mayoría de los colegios mandan deberes a los niños,tareas escolares para realizar en casa y cuya finalidad es la de mantener un correcto rendimiento académico estableciendo una rutina diária y semanal.  Esta tarea rara vez suele ser del agrado de nuestros hijos y aquí se establece uno de los principales problemas. Hacer los deberes se convierte en una verdadera lucha llegando a minar paciencia de padres y motivación a nuevos conocimientos de los niños. Pero el primer paso para enfrentarse con éxito a esta prueba pasa por entender que los deberes escolares suponen una gran aliado en la tarea de enseñar a nuestros hijos. Las tareas en casa les ayudan a crear hábitos de responsabilidad y disciplina, reforzar su concentración, repasar lo aprendido en clase y lo más importante, una oportunidad de estrechar su relación contigo.

¿Cómo logramos un “hábito de estudio”?

Para que tu hijo se acostumbre, hay que fijar un momento del día y buscar un lugar en el que se encuentre cómodo. Establece reglas y horarios, acompáñale mientras trabaja y échale una mano si se atasca. Predica con el ejemplo: procura que él también te vea realizando tus deberes (p.e., labores domésticas, trabajo pendiente de la oficina) es importante que los niños observen “congruencia” entre lo que enseñamos y lo que hacemos:”es hora de hacer las tareas que tienes para casa, forma parte de hacerte mayor pues cuando tengas un trabajo tendrás que hacerlo como yo”. Cuando acabe, revisa su trabajo y refuérzale positivamente, pero sin recurrir a los premios, ya que el niño no debe asociar esta tarea con una recompensa material.Los deberes enseñan a esforzarse y sentirse recompensados por el trabajo realizado uno mismo, esa debe ser su recompensa.

Cuando tiene problemas con el estudio

Detrás de una mala nota pueden esconderse diversos factores: una falta de hábito de trabajo, técnicas de estudio poco efectivas o una escasa motivación por parte del niño. Para mejorar su rendimiento escolar y evitar que estos problemas se conviertan en un problema mayor, conviene que mantengamos un contacto directo con los profesores. De este modo es posible identificar las causas y actuar rápida y eficazmente.

problemas deberes

¿Cómo ayudarle a mejorar su rendimiento?

Si lo que falla son los hábitos, diseña junto con tu hijo un horario de trabajo diario, con una distribución del tiempo adecuada a su edad . Durante las primeras semanas de curso, conviene ser firme en el cumplimiento de este horario, pese a sus quejas, los niños tienen una gran capacidad de adaptarse a las rutinas siempre que estas tengan un comienzo claro y firme. A las pocas semanas comprobareis como sus ritmos de trabajo y ciclos de sueño se estabilizan.Si el punto flaco son las técnicas de estudio, enséñale algunos métodos efectivos (esquemas, subrayado, resúmenes, mapas conceptuales, mejorar la lectura…)  trabajad juntos los primeros días, haciendo los deberes podréis enseñarle mucho sobre cómo organizar su estructura de asimilación de conceptos. Si por contra si el problema es la motivación, asígnale un horario reducido (incluyendo pequeños descansos para despejar la mente si fuese preciso) y descarta un posible déficit de atención (TDA).

Lo más importante para establecer una buena actitud ante el estudio y las tareas escolares es acompañarle durante el proceso de adaptación inicial a las rutinas (horarios, actividades extraescolares, deberes..etc). Recordad que el esfuerzo siempre obtiene recompensa y que dicha lección es la que pretendemos enseñarle a nuestros hijos, por ello, mantener la confianza en ellos y ser pacientes es la clave para que aumente la motivación y la confianza en si mismos. El éxito en el rendimiento académico depende de estos factores.