Trastornos de la conducta alimentaria


La aparición de estos trastornos relacionados con la alimentación se da especialmente en la adolescencia. Es en estos años cuando la población joven es más susceptible frente a la presión cultural y a los estereotipos que triunfan. Estos trastornos tienden a ocultarse y pueden pasar desapercibidos durante largo tiempo, incluso para los propios familiares. Conocer las características y síntomas propios de esta enfermedad, fomenta su detección temprana y el inicio cuanto antes del tratamiento, lo que condiciona en buena medida el pronóstico y las garantías de éxito del mismo.

Los trastornos de la conducta alimentaria suelen iniciarse a partir de un deseo compulsivo de perder peso y una estricta dieta a la que sigue una drástica pérdida de peso, para a continuación entrar en un proceso de auténtica enfermedad que controla al paciente. Los síntomas más relevantes son: baja autoestima, perfeccionismo e hiperactividad, aislamiento social y familiar, irritabilidad, periodos de ansiedad y depresión, miedo a perder el control, miedo a subir de peso, distorsión de la imagen corporal, dieta excesiva o atracones y conductas purgativas.

La psicoterapia es una de las formas más eficaces de luchar contra los trastornos de la alimentación. Adelgazar o enfrentarse a la anorexia, la bulimia o la ingesta compulsiva con éxito es posible cuando se logra acceder a las emociones internas que son la causa del problema, que están en su origen.